La casaquinta de la 49C No 88 – 40 es otro de los bienes del gangazo inmobiliario.

Siguen feriando la Uniautónoma: rector vendió en $1.585 millones 2 casas que valían el doble

Ahora la universidad paga por esas propiedades $39.6 millones mensuales en arriendo, aunque una de las viviendas está desocupada.

Por José Granados Fernández
X @JoseGranadosF

Los gangazos con los bienes de la Universidad Autónoma del Caribe y los generosos beneficios para la familia Viñas siguen causando escándalos en la administración del rector Mauricio Molinares Cañavera, como si no hubiera un mañana seguro para esta institución que arrastra graves problemas financieros, tanto que la mayoría de sus empleados están sin seguridad social, con la complacencia de los ministerios de Educación y Trabajo.

La última venta dadivosa acaba de destaparla Sintraunicaribe, a través de su presidenta Gisella Borja Roncallo. La organización sindical develó que Molinares, a través de un pacto de retroventa de tres años, negoció el 2 de marzo de 2023 las dos casaquintas de la carrera 49C No. 88 – 40 y 88 – 56, que ocupan un área envidiable 1.795 metros cuadrados en el barrio Altamira, por 1.585 millones 525 mil 733 pesos, de acuerdo con la escritura pública 0363 de la Notaría Séptima de Barranquilla.

Hasta ahí parece una negociación normal. Pero no fue así cuando se destapa un importante detalle.

Las dos casas, localizadas en ese sector de importante desarrollo económico y comercial, tenían un valor comercial de 3.108 millones 873 mil 987 pesos, de acuerdo con el estudio de mercado que el propio Molinares Cañavera ordenó hacer en septiembre de 2022 a ArquiAvaluos, empresa con certificaciones nacionales e internacionales, que realizó un detallado trabajo de las dos viviendas.

“Para qué hacer un avalúo —y gastarse más plata cuando la universidad tiene problemas financieros— para no tenerlo en cuenta y vender las casas por la mitad del precio de lo que valían”, cuestiona Borja en diálogo con 30dias.co al dar a conocer la denuncia y el derecho de petición que presentaron al Ministerio de Educación.

Sintraunicaribe pide explicaciones sobre por qué desde Bogotá autorizaron las ventas de los dos inmuebles en condiciones tan desfavorables.

En igual sentido, el sindicato SintraUAC, a través de su presidenta, Nataly Álvarez, le exige aclaraciones a la ministra Aurora Vergara y al subdirector de Inspección y Vigilancia, Luis Fernando Salguero, funcionario que, de manera poco transparente, se ha negado a entregar los informes que la Inspectora In Situ ha presentado sobre la Uniautónoma, alegando que la entidad está bajo una intervención administrativa.

Los Viñas nuevamente beneficiados

Las casaquintas las compró Safela Group SAS, a través de la representante legal Claudia González Jiménez. Empero, de acuerdo con certificación de la Cámara de Comercio, esta empresa es propiedad de la familia Viñas. Es de los hijos de Samuel Viñas Abohomor, el feminicida condenado por asesinar el 1 de enero de 2010 a su esposa Clarena Acosta.

Es decir que, además de los bancos Davivienda, Helm Bank y BBVA (Fiduciaria Mercantil), que tienen en su poder todas las instalaciones de la universidad en la manzana que cubre las carreras 46 y 49C entre calles 88 y 90, por las hipotecas que hizo el ex rector Ramsés Vargas Lamadrid, llamado a juicio por delitos como concierto para delinquir por el saqueo del alma mater, ahora los Viñas son los grandes favorecidos con los gangazos inmobiliarios de Molinares.

La semana pasada, 30dias.co informó que el rector le vendió por $97 millones a Roberto Viñas Abohomor, el 29 de julio de 2021, los lotes 1, 2, 11 y 12 de la Manzana 10, que ocupan 2.000 metros cuadrados, en la zona de playa de Salinas del Rey. Cada lote de 500 metros cuadrado salió a $24 millones.

En ese “mega regalazo, con caja de chocolate envuelta en cinta roja”, como lo calificaron agentes inmobiliarios, también operó la misma figura que se aplicó para las casaquintas: vender los lotes por un precio muy bajo, pues habían sido avaluados, por la reconocida firma internacional Deloitte, en $340 millones, cada uno a $85 millones.

Paga arriendos y una casa está desocupada

Otra sorpresa incluida en la retroventa de las dos casas es que la Autónoma terminó alquilándolas cada una por 19 millones 819 mil 062 pesos mensuales durante tres años.

En este negocio, los Viñas ganan con sello y con cara, veamos:

Primer escenario: pagaron $1.585 millones en la retroventa, pero en tres años recibirán $1.426 millones por los arriendos de las dos propiedades, más los ajustes del IPC por año. O sea que con los arriendos recuperan lo que pagaron.

Segundo escenario: si en tres años la Autónoma no paga los 1.585 de la retroventa, que es lo más probable por su crisis financiera, los Viñas se quedan con las dos casas, además de que con los arriendos recuperan lo que pagaron por ellas.

Tercer escenario: si la Autónoma les paga, los Viñas recuperan los 1.585 millones más los ajustes del IPC y se ganan 1.426 millones de los arriendos.

Gisella Borja denuncia que, como si fuera poco lo anterior, Molinares está pagando los 19.8 millones mensuales por la casa de la 49C 88 – 56 a pesar de que nadie la ocupa. “Está vacía, desocupada”, revela la dirigente sindical.

Explica que en la casa de la carrera 49C 88 – 40 funcionan tres sindicatos, Sintraunicaribe, Sinpaec y Osiautónoma, pero dice que para ahorrarse esos arriendos estarían dispuestos a “mudarse a alguno de los locales desocupados dentro de la universidad”.

También vendió las ‘Casas de las Antenas’

Sintraunicaribe develó que Molinares Cañavera, igualmente, negoció, a través de otro pacto de retroventa el mismo 2 de marzo de 2023, esta vez con la sociedad Viñas Martínez e hijos, el lote de la que en la universidad llaman la ‘Casa de las Antenas’, barrio Los Nogales, donde operan los equipos de retransmisión de la emisora de la Autónoma.

265 millones de pesos fue el valor del negocio; al igual que sucedió con las casaquintas, ahora el rector les paga a los Viñas 6 millones 625 mil pesos mensuales en arriendo, en el primer año.

El contrato puede prorrogarse por dos años más. De ser así, en 36 meses la Autónoma pagará 238 millones 500 mil pesos en arriendos. Para no perder la ‘Casa de las Antenas’ tiene que devolverles a los Viñas Martínez los 265 millones.

Desean que sea inviable

Las actuaciones del rector Mauricio Molinares son calificadas por Gisella Borja como “una señal de que quiere acabar la Autónoma”.

Borja: acaban con el patrimonio

Rechaza que Molinares haya pagado una hipoteca de 200 millones de pesos para liberar una de las casaquintas vendidas a los Viñas. Dice que con esa actuación el rector violó el plan de pagos de las acreencias y desconoció otras obligaciones con los trabajadores de la institución.

No entiende la dirigente sindical “cuál el trasfondo o el interés particular en favorecer a la familia Viñas con estos predios”, y mucho menos entiende que lo haya hecho el rector a precios tan bajos cuando la Uniautónoma tiene pasivos que suman $167 mil millones y debe cerca de $8 mil millones en seguridad social de sus empleados.

Las deudas han crecido

Queja por omisión del Mineducación

“Preocupa lo que sigue sucediendo en la universidad”, opina Nataly Álvarez, quien recuerda que nunca hubo respuesta sobre el saqueo en la época de Ramsés Vargas ni hubo explicaciones sobre las “bolsas negras” que sacaban de la Autónoma. Por lo que considera “omisión del Ministerio de Educación ante las actuaciones de Molinares Cañavera”, SintraUAC presentó una queja ante la procuradora general, Margarita Cabello.

Todo es con la anuencia del Mineducación: Álvarez

Dice que, de seguir así, la universidad va a desaparecer; cuestiona que por las omisiones del Mineducación, en la intervención que decretó en 2020, “las deudas han aumentado: cómo se entiende eso”, pregunta.

«Si seguimos así, vamos a desaparecer»

En esta nueva trama que expone de manera grave el funcionamiento de la Universidad Autónoma llama poderosamente la relación que existen entre varios protagonistas: como ya lo dijo 30dias.co, además de amigo de rumbas y carnavaladas del ex vicerrector Antonio Prada, quien renunció el año pasado cuando el Ministerio de Educación descubrió que incurrió en actos de corrupción con un contrato de $524 millones en favor de su primo Óscar Prada, propietario de TR3 Solutions, el inversionista Roberto Viñas también es cercano al rector Mauricio Molinares, no es un desconocido para éste. A los tres se les ve en fotos en redes sociales compartiendo en reuniones sociales, sonrientes, muy tiesos y muy majos.

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